JABÓN CASERO ARTESANAL

Este blog está dedicado al jabón casero, artesanal y natural. Después de meses de practicar y perfeccionar esta afición ya no tan nueva, me he decidido a compartir lo que sé y a enseñaros los resultados...

sábado, 4 de agosto de 2012

JABÓN LÍQUIDO MULTIUSOS PARA LA CASA

Quiero compartir con vosotros mi último descubrimiento: la verdad es que estoy un poquillo orgullosa si se puede decir así, porque el proceso ha sido idea mía.
El caso es que siempre suelo tener lecitina de soja en la despensa y la tomo habitualmente sobre todo porque tiene mucho fósforo. Yo sabía que la lecitina se utiliza en alimentación como emulsificante en cremas, mousses...para que se unan fácilmente ingredientes que tienen tendencia a mantenerse separados.
El jabón líquido yo siempre lo he hecho refundiendo (como por ejemplo mi Jabón en crema de tocador con rosas). Para hacer jabón de tocador está bien, porque basta poca cantidad, pero para hacer jabón multiusos para la casa (lavadora, fregasuelos, limpieza de baño y cocina...) sería engorroso estar siempre fundiendo tanto jabón, ya que se gasta con más facilidad.
Una opción es hacer jabón sustituyendo el hidróxido de sodio por hidróxido de potasio...pero la verdad, no sé por qué no me decidía a buscar este ingrediente. Así que seguí el consejo de una amiga, que había tomado la idea de Ecodaisy, y recurrí a mezclar simplemente mi jabón de Castilla (jabón de oliva)  con agua.Pero sustituí el proceso de calentar el agua y remover para evitar grumos...por la adición de lecitina de soja.
Me ha funcionado muy bien: lo que hago es rallar el jabón y ponerlo  en una garrafa o botella con la proporción adecuada de agua (tampoco hay reglas fijas, sólo que nos saldrá más o menos concentrado y luego usaremos más jabón o menos). El agua la pongo fría directamente del grifo, luego añado una cucharada de lecitina de soja por cada dos litros de agua, agito (más por gusto que por nada) y lo pongo al sol. No sé si hace falta o no ponerlo al sol, pero como a mí me va bien lo hago. De vez en cuando cuando salgo a la terraza y veo la garrafa me acuerdo de ella y la agito, le doy la vuelta.... A los dos días máximo tengo un jabón líquido totalmente uniforme, no se ve en él ningún grumo ni trocito de jabón flotando...y además el color es estupendo, parece jabón de Marsella del que venden
Os lo enseño:

No sé qué os parecerá la idea, a mí me va muy bien y lo uso prácticamente para todo, aunque el método de Ecodaisy también es estupendo; os recomiendo que visitéis a menudo su web o su canal de YouTube; sus consejos no tienen desperdicio.

Si queréis saber cómo usar este jabón, pinchad aquí. Es mi otro blog de jabones, echadle un vistazo sin ningún compromiso...y gracias a todo el mundo que me lee y especialmente a los que se han hecho seguidores de este blog. El otro es casi todavía un proyecto...pero lo he creado gracias al ánimo que me habéis dado vosotros.

JABÓN SUAVE CON MANTECA DE KARITÉ

Este jabón está todavía recién desmoldado y cortado, así que las fotos no muestran su aspecto definitivo. Y como es la primera vez que lo hago, no tengo idea de cómo quedará: si blanco u oscuro, si duro o blando. Lleva una serie de aceites y mantecas muy beneficiosos para la piel,  además de aloe vera, así que estoy segura de que merecerá ser llamado jabón suave.
 Está sobreengrasado; esto significa que tiene un poquito más de aceite del que se necesitaría para hacer un jabón que sería ya bueno, pero quizás no tan hidratante para la piel. Cuando lo he probado hoy después de desmoldarlo (ya sabéis, la técnica de la punta de la lengua...) me ha sorprendido porque no picaba nada; garantía de que no va a tener un exceso de sosa, sino más bien lo contrario: dominará el aceite, con los consiguientes beneficios para la piel.
La idea es que sirva para un triple o incluso cuádruple uso...Jabón corporal y hasta facial por la suavidad de sus ingredientes, jabón para afeitar o depilar con cuchilla porque contiene caolín y aloe vera, y (veremos si en esto  tengo éxito) champú sólido por su gran poder acondicionador.


Los ingredientes que lleva, en las proporciones exactas, son los siguientes (para aproximadamente 500g de jabón):

Aceite de oliva virgen extra, 36g
Aceite de coco, 36g
Aceite de almendras, 73g
Aceite de cáñamo, 36g
Aceite de canola, 36g
Aceite de jojoba, 22g
Manteca de karité,  36g
Manteca de cacao, 36g
Aceite de argán, 15g
Arcilla blanca (caolín), 11g
Gel de aloe vera puro 99%, 7g (como es comercial, el 1% corresponde al conservante)
Lecitina de soja, 7g
Hidróxido de sodio, 41g
Agua destilada, 107g

Una parte de los aceites más valiosos se la he puesto en la traza (es decir, fuera ya de la reacción básica entre  grasas y sosa); lo que he hecho es juntar después de pesarlos el aceite de jojoba, argán, karité  y almendras, y a esta mezcla le  he "robado" 15g para ponerla en la traza.

Os enseño un poquito el proceso:

Batiendo la mezcla de la solución agua-sosa con los aceites y mantecas previamente calentados más el aloe. La traza se formó muy fácilmente, casi no tuve que batir.

Esto es lo que añadí después de formarse la traza: los aceites y manteca reservados mezclados con la lecitina de aloe, la fragancia de vainilla, las vainas de vainilla natural troceaditas y la arcilla blanca. La lecitina la quise disolver a fuego bajo en una cantidad mínima de agua; se disolvió un poco pero no del todo, así que al cortar el jabón se aprecia un poco.


Aquí estoy añadiendo estos aditamentos, pero sin batir, sólo usando la batidora como espátula. Se ve un poco grumoso por la lecitina de soja.


Y luego el envasado. El jabón estuvo tres días tapado con una manta, y la parte superior de cada envase cubierta con papel encerado tocando el jabón, para evitar que entrase en contacto con el aire.Aquí lo vemos todavía recién vertido:


 A las 24 horas ya lo he desmoldado,  ha sido un poco riesgoso, porque estaba bastante blando, pero ya tenía consistencia:





Para mi gusto queda muy bonito con los trocitos de vainilla repartidos. Cuando esté curado y listo para usar actualizaré esta entrada para enseñároslo, y lo probaré para evaluarlo...y a ver qué dicen también los que se animen a probarlo.
 

lunes, 31 de mayo de 2010

JABÓN DE CAFÉ Y CLAVO

Este jabón negro y de aroma penetrante contiene una mezcla de aceites combinada con infusión de café colombiano, y está aromatizada sólo con aceite de clavo para darle un aroma rotundo definido.Gustará especialmente  a los chicos, aunque, la verdad, a mí me encanta.



El proceso de elaboración es muy sencillo, y como es la primera vez que hago este jabón...también ha significado una sucesión de descubrimientos. Mezclar la sosa no con agua sino con café (he descubierto que hay que remover muy bien, pues tiende a endurecerse), apreciar qué untuosa y brillante queda la traza.... Os enseño algunas fotos.

Esta es la mezcla de la infusión de café con la sosa:


Y esta es la mezcla de aceite: oliva (parte de él en forma de oleato de melisa), aceite de palma anaranjado, coco, semilla de uva y argán. Su color único, que luego se transmitirá a la pastilla  de jabón, se consigue con la combinación del naranja del aceite de palma y el negro del café.






En esta foto estoy añadiendo la disolución de sosa a los aceites:


Antes de utilizar la batidora, tan útil para conseguir rápidamente la traza o espesamiento, remuevo un poco con el bastoncito:


Ahora sí, usemos la batidora:


Me sorprendió lo rapidísimo que espesaba:





Ahora es el momento de añadir los aditivos. Yo usé sólo esencia de clavo.




Una vez añadidas las esencias, ya no se usa más la batidora:






Finalmente,  sólo quedaba verterlo en el molde, taparlo y esperar. Tal como hacía presagiar esta traza tan rotunda, el jabón se pudo desmoldar al cabo de escasas cinco horas: una maravilla.


Si quieres probar este jabón, visita mi blogtienda.



miércoles, 24 de febrero de 2010

JABÓN MULTIACEITES CON CALÉNDULA



Este jabón contiene una combinación de aceites que se complementan a la perfección, cada uno con sus propiedades. Además, lleva almidón para suavizar la piel y jarabe orgánico de arroz, que he querido probar como sustituto de la miel.

Aunque también es un jabón muy adecuado para hacerlo sin aromas, esta vez he optado por la fragancia de crema de mantequilla, que casa muy bien con el color de las pastillas.



Los ingredientes son:

-Oleato de caléndula (maceración de pétalos de la flor en aceite de oliva virgen)
-Aceite de girasol
-Aceite de coco
-Aceite de almendra
-Aceite de lino
-Aceite de maíz
-Aceite de pepita de uva
-Aceite de argán
-Almidón cosmético
-Jarabe orgánico de arroz
-Hidróxido de sodio
-Agua

Es un jabón suave, hidratante y suavizante. El aceite de oliva que contiene
ayuda a proteger la piel contra los efectos dañinos de los radicales libres, retrasando su envejecimiento. La caléndula es cicatrizante y emoliente.El aceite de semilla o pepita de uva, por su alto contenido en antioxidantes, vitaminas C, D, E y betacaroteno, fortalece la piel y le da elasticidad. En cuanto al aceite de argán, el oro líquido de Marruecos, es ideal contra la sequedad de la piel, regenerador y también hidratante. La adición de aceite de coco (que aporta espuma) y de almidón y jarabe de arroz (que mejoran su textura) es el mejor complemento para los ingredientes anteriores.

jueves, 16 de abril de 2009

JABÓN CREMA DE TOCADOR CON ROSAS

Este jabón en crema está basado en una receta de jabón líquido que aparece en el libro ruso Мыло ручной работы, más o menos El jabón hecho a mano, en donde hay un montón de recetas interesantes. Este libro me lo pasó Natalia, que no hace jabón sino unos panes maravillosos y otras recetas que podéis  en JazzedCook... una especie de Mundorecetas ruso.

Según añadamos más o menos líquido, el jabón será más o menos líquido también. Con las cantidades indicadas nos sale un jabón crema que podemos poner en un tarro y usarlo tomando una dosis con los dedos.  Añadiendo más líquido, podremos usar el jabón con una botella dosificadora.  Pero vamos ya con el paso a paso.

INGREDIENTES

Jabón base para rallar, por ejemplo el jabón de coco y oliva  de Xelene.Pesada en gramos.
Líquido: agua destilada y si se quiere una parte de agua de rosas, azahar,  infusión... La misma cantidad pero en mililitros
1 cucharadita de postre de aceite de semilla de uva
2 cucharaditas de postre de aceite de almendras
1 cucharada sopera de leche fresca entera.
1 cucharada aproximadamente de aroma de rosas especial para jabones.

ELABORACIÓN

Empezaremos rallando el jabón base. Este jabón ya tenía colorante, o sea que no tendremos que añadirlo. El jabón base de Xelene es blanco; también lo podemos usar tal cual.

 
 

 

Cuando queda un trocito pequeño, para no hacerme daño con el rallador lo corto con un cuchillo a cachitos:

 
Pesamos todo:

 
Y ahora, tomando como referencia estos gramos, vamos a poner la misma cantidad, pero en mililitros:

 
Es decir, aquí tenemos unos 85 mililitros de agua destilada (podéis sustituir una parte por lo que he indicado antes), que junto con los aceites y la leche harán los 110 ml aproximadamente.
Empezamos a hacer el refundido. Con el fuego muy bajo (sólo así podemos hacerlo sin baño maría) ponemos un cazo al fuego con un jabón y más o menos la mitad del líquido transparente y la cucharada de leche.


Cuando veamos que se va fundiendo (estaremos constantemente removiendo) añadimos el resto del líquido y vamos dejando que se funda sin dejar de remover.

 
Cuando vemos que está bastante fundido, retiramos el cazo del fuego y añadimos los aceites.

 
  

 
Es importante que cuando añadamos los aceites y la esencia el cazo ya esté fuera del fuego y la mezcla toda fundida. El aroma para jabones:

 
  
Bueno, esto ya está...

 
Ponemos el jabón en un tarro. Está  todavía bastante fluido, pero en 24 horas habrá tomado más consistencia.



Al día siguiente:

Podemos ya ponerlo en un frasco bonito de boca ancha:

 
  
Como he dicho antes, podemos refundir el jabón con más líquido, con lo que quedará más fluido y con una textura ideal para un dosificador:
 

Por supuesto, podemos variar  también el aroma según nuestras preferencias. La textura del jabon es muy homogénea y la espuma abundante, aunque cremosa.

sábado, 7 de marzo de 2009

JABÓN CON POLEN E INCIENSO

Éste jabón es un refundido a base  de los recortes que muchas veces quedan de cortar las barras de jabón en pastillas.

Los jabones base eran de dos clases: jabón de coco y oliva y jabón de crema de coco. Como siempre que se refunde un jabón, aproveché para añadirle ingredientes adicionales para enriquecerlo.
He aquí el paso a paso:

 
En una cacerola esmaltada o de acero inoxidable ponemos el jabón troceado. Yo intenté rallarlo, pero sólo se me ralló bien una parte...así que el resto acabó en la olla en trocitos. Falta de paciencia...
Añadimos también la parte líquida de nuestro refundido, que en este caso fue leche fresca semidesnatada. No la medí, veis en la foto que es un fondito de leche. 

Con ayuda de la espátula  y con el fuego al mínimo (en teoría habría que hacerlo al baño maría, pero yo últimamente me he acostumbrado a hacerlo así) vamos removiendo los trozos de jabón mientras se van fundiendo, procurando que no se pegue ninguno al fondo de la olla. 

Cada vez más trocitos de jabón sucumben al proceso de refundido...

...hasta que prácticamente toda la mezcla tiene una consistencia de puré espeso. 
Apagamos el fuego, y ya podemos añadirle nuestros ingredientes enriquecedores. Yo le añadí una cucharada colmada de crema de almendras, dos cucharaditas de aceite de pepita de uva y dos cucharadas de polen de abejas:


Removemos bien y añadimos una cucharadita de aceite esencial de incienso:

 
 

Mezclamos muy, muy bien con la espátula para que la esencia se distribuya bien y ya podemos poner el jabón en nuestro molde. Yo elegí un envase de cartón de leche; cuidad que el interior no sea de aluminio.




Lo dejamos reposar sin taparlo (los jabones con leche o miel es mejor no abrigarlos)  y al día siguiente ya lo podremos desmoldar y cortar.

La barra recién desmoldada:



Por la parte de abajo:

 
El lateral...

Y por arriba:

Las pastillas cortadas quedan muy  bonitas, porque los granos de polen resultan más visibles, así como los trocitos de jabón blanco que habían quedado sin fundir:
 

 
Además, como todo jabón resultante
de un refundido tiene la ventaja de que, tan pronto como endurezca, se puede utilizar. 
Este jabón, además, tiene el aroma característico del incienso y todas sus propiedades. El aceite esencial de incienso, en realidad una oleorresina, es cicatrizante y adecuado para las pieles maduras o secas. Su aroma es especialmente relajante, por lo que este jabón es especialmente adecuado para un baño o ducha en casos de tensión emocional...o simplemente antes de irse  a dormir.